SU DESCANSO

En los albores de la venida del Reino y a la espera de entrar en Su Descanso.
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EL CALENDARIO DE DIOS

Parte III: La cronología de acontecimientos del diluvio comprueba el Calendario de Dios

 

El relato del diluvio comprueba que el calendario de Noé es el calendario que Dios utiliza.

Introducción

Antes de leer este artículo, es indispensable que usted haya leído los primeros dos artículos de esta serie.

En ellos  aprendimos que el calendario de Noé consta de años de 52 semanas exactas que dan un total de 364 días, más tres años bisiestos cada 50 años, los cuales contienen 55 semanas exactas que suman 385 días. Además calculamos el calendario de Noé no se atrasa en absoluto. Estas tres semanas adicionales de cada año bisiesto se intercalan entre el quinto y  sexto mes. 

Además, el calendario esta ordenado en semanas de años, un jubileo cada cuadragésimo noveno año, días divinos de mil años, agrupados en semanas creativas de siete mil años, en las cuales el último milenio es un día de descanso.

El año siempre tiene un número de días que es múltiplo de 7, por lo que, cualquiera sea el nombre que se le asigne a un determinado día de la semana, este siempre conservará su número posicional dentro de la misma.

Según los documentos de Qumram, y por lo que revela la cronología de la semana santa, el primer día de cada año es el cuarto día de la semana, miércoles, y el último es un martes.

 

Decíamos además que el calendario de Dios tiene como punto de referencia el nacimiento de Noé, y que el diluvio ocurrió en año seiscientos.

Poco después de crear a Adán y a Eva, terminó el sexto día y comenzó el descanso de mil años, el cual terminó en el año anterior al año en que nació de Noé.

El diluvio, por tanto ocurrió en el año seiscientos del primer día creativo de la semana divina.

El siguiente es un análisis del relato del diluvio, comparándolo con el calendario de Enoc, para ver si las fechas coinciden.

Con este análisis nos proponemos demostrar que el relato del diluvio describe un suceso real e histórico y que la secuencia de acontecimientos en el descritos se compadecen a la perfección con las fechas que registra.

Además, vamos a demostrar cuál es la posición del mes intercalar dentro del calendario de Noé.

 

El año seiscientos fue un año bisiesto

Aunque ya se abordó este tema, en esta sección lo hacemos con mucho más detalle:

Tengamos sumo cuidado y tratemos de notar todos los detalles del relato:

 

Primeramente notemos que Génesis 7:6 nos dice que Noé tenía seiscientos años cuando ocurrió el diluvio y en el versículo 11 se nos dice que el diluvio ocurrió en el año seiscientos de la vida de Noé y, además, en Génesis 8:13 se nos dice que el diluvio terminó en el año seiscientos uno.

Notemos también que la forma numeral de contar los años, cuenta años cumplidos, más la forma ordinal cuenta años vividos, o años en curso, e igual sucede con los días. Ahora bien, si Noé tenía seiscientos años cuando ocurrió el diluvio y esto ocurrió en el año seiscientos de su vida, la única posible conclusión es que en tiempos bíblicos se contaban los años de vida vividos y no cumplidos. Así, el primer año de la vida de Noé es lo mismo que cuando Noé tenía un año de edad, desde su nacimiento hasta cuando cumple efectivamente un año.

 Ahora bien, el versículo 13 del capítulo ocho nos dice que el diluvio terminó en el año 601, pero no dice “de la vida de Noé”, es decir, se está refiriendo al año seiscientos uno calendario, que comenzó en ese día, primero del primer mes (Etanim o Tisri). (Génesis 8:13)

Noé, por lo tanto, nació durante el primer año calendario del primer milenio de la segunda semana milenaria.

Aunque no se puede determinar ninguna fecha específica a partir del relato, es lógico concluir que si el año seiscientos uno es también el año seiscientos uno calendario, y, comienza el primer día del primer mes, entonces Noé tuvo que haber nacido en ese preciso día.

Del relato se desprende que los hechos descritos en los capítulos 7 y 8 del Génesis, ocurrieron entre el 10 del segundo mes del año 600 (Hesván del año 600), cuando Noé y su familia abordaron), y el 27 del segundo mes del año 601,  (aprox. Hesván 27) cuando salieron del arca.

 

Hasta el momento hemos llegado a las siguientes conclusiones:

1.-  Que la cuenta del milenio después del milenio sabático comienza en el primer año de la vida de Noé, lo cual nos permite ubicarlo en la cronología bíblica.

2.-Noé nació en el año 7001 o simplemente en el año 1 AN, el primer día del primer mes.

3.- El primer año del primer milenio comienza después del año siete mil de la semana milenaria anterior y corresponde al año 7001, el cual se cuenta simplemente como el año 1 de la siguiente semana milenaria.

 

Ahora bien,  confirmemos con más detenimiento que el año del diluvio fue un año bisiesto y que duró 385 días, es decir, fue  tres semanas más largo que un año regular, y luego analicemos la cronología del relato:

 

46 días iniciales

Vamos a asumir que el primer mes era un mes de treinta días, porque siempre lo ha sido. En ninguno de los sistemas calendarios antiguos, incluyendo el calendario judío, el primer mes tuvo ninguna variación en su duración, en ninguna circunstancia, y el primer mes calendario es Tisri, que coincide entre septiembre y octubre del calendario gregoriano. Además siempre comienza en el equinoccio de Otoño.

Así, los treinta días del primer mes se suman a los dieciséis días del segundo mes, sin contar el día diecisiete, que fue cuando efectivamente empezó a llover:

Génesis 7:11:

“En el año seiscientos de la vida de Noé, en el segundo mes, el día décimo séptimo del mes, en ese mismo día todas las fuentes del la gran profundidad se reventaron y las ventanas de los cielos fueron abiertas.” (LAMSA, traducción al español por este autor, solamente los versículos pertinentes a partir de la versión de George Lamsa en inglés)

Este período termina el 16 de Hesván (segundo mes), son 46 días.

 

40 días de precipitación

Génesis 7:12:

“Y la lluvia cayó sobre la tierra por cuarenta días y cuarenta noches.”

Génesis 7:17:

“Y el diluvio duró cuarenta días sobre la tierra,…”

Notemos que llovió por cuarenta días, y que el diluvio duró 40 días “sobre” la tierra, Pero no se indica que el efecto del reventón de las fuentes de la gran profundidad hubiese terminado a los cuarenta días.

El segundo mes (Hesvan) tiene 30 días según el calendario de Noé, por tanto, contando desde el 17 inclusive hasta el treinta del mes segundo,  tenemos 14 días con sus noches. Por tanto los restantes 26 días corresponden al tercer mes.

Este período termina el 26 del tercer mes inclusive. Suman 86 días.

 

 

150 días en que las aguas prevalecen

Génesis 7:18, 19, 24:

“18. Y las aguas prevalecieron y subieron con exceso y ascendieron muy alto sobre la tierra;…19.Y las aguas prevalecieron excesivamente sobre la tierra;…24. Y las aguas prevalecieron sobre la tierra por ciento cincuenta días.

 

Se puede apreciar de estos versículos que uno es el lapso durante el cual llovió y mientras el agua ascendía hasta llegar bien alto, y otro es el lapso durante el cual las aguas prevalecieron (STRONG H1396) o “se impusieron” sobre la tierra. Por tanto el lapso de 150 días es un lapso consecutivo, que se adiciona al primer lapso de 40 días, y se empieza a contar al día siguiente que dejó de llover, el día 27 del tercer mes.

Durante este lapso las aguas continuaron sobre las montañas, o “prevalecieron”.

 

Contemos entonces 150 días completos desde el 27 del tercer mes inclusive.

Kislev tiene 31 días en el calendario de Noé, por tanto contamos 5 días en ese mes.

El cuarto mes tiene 30 días.

El quinto mes tiene 30 días.

Ahora viene el período intercalar de 21 días.

El sexto mes, tiene 31 días.

El séptimo mes (Abib) tiene 30 días.

Sumando 5+30+30+21+31+30=147 días. Nos quedan 3 días por contabilizar.

Llegamos entonces al 3 día del octavo mes (aprox. Iyar).

Este período concluye el 3 del octavo mes. Suman 236 días.

 

150 días, “las aguas se desaparecen”

Génesis 8: 1:

“Y Dios recordó a Noé y cada cosa viviente y todos los animales y todos los pájaros que estaban con él en el arca, y Dios hizo que un viento soplase sobre la tierra, y las aguas se calmaron.” (“se calmaron”: STRONG H7918)

El viento que sopló es “ruah” el mismo término que se traduce espíritu (STRONG H707), por tanto simplemente  Dios, mediante su espíritu calmó las aguas. Notemos entonces que hasta el  3 del octavo mes, Noé y los suyos estaban sufriendo dentro de la caja, porque las aguas estaban sumamente agitadas. Esto significa que la actividad del agua subterránea no terminó sino hasta ese punto, aunque la lluvia diluviana duró solamente 40 días y terminó el 26 del tercer mes (Kislev).

Esto lo confirma el versículo 2, donde se añade la restricción a las fuentes subterráneas. Leamos:

Génesis 8:2: “Las fuentes de la profundidad y las ventanas de los cielos fueron cerradas, y la lluvia del cielo fue restringida.”

Hasta aquí contamos los primeros ciento cincuenta días en que las aguas prevalecieron

Luego el versículo 3 dice:

“Y las aguas retrocedieron de la tierra gradualmente, y después del fin de ciento cincuenta días, desaparecieron.” (“desaparecieron”: STRONG H2637)

Esto ocurrió el primero del primer mes del año seiscientos uno, según se registra:

Génesis 8:13

Y sucedió que en el año seiscientos uno, en el primer mes, el primer día del mes, las aguas fueron secadas de la tierra,…”

Claramente vemos del relato que hay dos períodos de 150 días uno, hasta que se cerraron las fuentes y otro hasta que las aguas desaparecieron completamente, después de retroceder poco a poco.

Veamos dónde nos lleva este lapso.

Estamos el 4 del Octavo mes, por tanto nos quedan 27 días contando desde el día cuarto hasta el trigésimo.

Luego tenemos 31 del noveno, 30 del décimo, 30 del décimo primero, y 31 del décimo segundo.

Sumando encontramos:

27+31+30+30+31=149 días, para llegar al primer día del siguiente mes tenemos que sumar un día más, lo cual completa el segundo período de 150 días hasta que las aguas se hubieron desaparecido. El siguiente período es cuando el suelo se secó y pudieron salir. 

Queda confirmado entonces que el año seiscientos era un año bisiesto, y que duró 385 días.

 

Confirmación de la posición del mes bisiesto

Como hemos visto la duración del año queda confirmada, definitivamente el diluvio fue un año bisiesto que duró 385 días, ahora nos queda por confirmar la posición relativa del período intercalar, a ver si el relato tiene sentido habiéndolo puesto en el lugar tradicional, antes del sexto mes.

Veamos:

El relato dice lo siguiente:

Génesis 8:4:

“En el mes séptimo, en el día décimo séptimo, el arca descansó sobre las montañas de Kardo.” (Ararat)

Esto ocurrió aún mientras las aguas prevalecían, porque estas prevalecieron hasta el 3 del octavo mes. Es notable que la línea de flotación del arca posiblemente estaba alrededor de los quince codos de profundidad, porque su altura total era de treinta codos, y una flotación del 50% en volumen es perfectamente razonable. Por esta razón quizás Noé pudo afirmar que las aguas superaron quince codos a las montañas. (Génesis 7:20) (Analizaremos esto en detalle en un próximo artículo.)

Luego se nos dice que el primero del mes décimo aparecieron las cimas de las montañas.

8:5:

“ Y las aguas decrecieron gradualmente hasta el décimo mes; en el primer día del décimo mes, se divisaron las cimas de las montañas.”

Luego dice en 8:6,7,8

“6.Y ocurrió que al final de cuarenta días que Noé abrió la ventana del arca que había hecho.7.Y envió un cuervo que iba y venía, pero que no regresó hasta que las aguas se habían secado de la faz de la tierra. 8 Entonces envió  una paloma desde el arca, para ver si las aguas se habían achicado de la faz del suelo.” (“achicado”: STRONG H7043)

 

Entonces se nos menciona un período de 40 días, en el cual “al final” del día cuarenta, Noé envía dos aves, un cuervo y una paloma. Veamos donde nos llevan esos 40 días.

Luego continúa el relato en los versículos 9, 10, 11 y 12:

“Pero la paloma no encontró sitio de descanso para su pie, y ella retornó a él en el arca, porque las aguas todavía estaban en la faz de toda la tierra. Entonces sacó su mano, y la tomó, y la metió al arca junto con él.

“10.Y esperó otros siete días; y nuevamente envió a la paloma fuera del arca. 11. Y la paloma regresó a él en la noche, y, ¡miren! en su boca había una hoja de arrancada; de modo que Noé supo que las aguas habían retrocedido de la tierra. 12 Y esperó otros siete días, y envió a la paloma; pero la paloma no regresó más a él.”

 

La interpretación correcta es esta:

Al final del día cuarenta, Noé envió al cuervo, como el cuervo no regresó, al cabo de siete días a partir de ese momento, envió a la paloma, esto nos lleva al día 47. Luego de otros siete días completos envió a la otra paloma, lo cual nos lleva al día 54. La envía durante el día pero regresa por la noche del mismo día con una ramita de olivo en su pico. Ahora contamos siete días completos comenzando con el día 55 llegamos al día 61. De igual forma debe haber enviado a la paloma en la mañana, pasa ese día y la noche, y la paloma no regresó. De modo que en el día sesenta y dos Noé debe haberse dado cuenta que la paloma no regresó. Entonces, se asomó, y vio por primera vez que las montañas habían aparecido. Esto fue el segundo día del décimo mes, y marcó el día anterior como el día en que aparecieron las montañas, el primero del décimo mes.

 Así, contamos los días de la siguiente manera: 40+7+7+7=61

 

 Ahora bien, si contamos en retroceso 61 días desde el segundo día del décimo mes, veamos donde llegamos:

2 días del décimo mes+ 31 días del noveno mes y 28 días del octavo mes, llegamos al tercer día del octavo mes. En este día empezó la espera de los cuarenta días, luego de que las aguas se hubieron calmado, al final de los primeros 150 días en que las aguas prevalecieron. En este día las fuentes subterráneas fueron cerradas por el “espíritu” procedente de Dios.

Por lo tanto, nuevamente,  tan pronto como el agua se calmó, Noé esperó cuarenta días(v.6), incluyendo el día 3 y luego envío al cuervo y la paloma; luego envió a la paloma dos veces, lo cual tomo 21 días, y la paloma no volvió,  al siguiente día, Noé diviso la cumbre de las montañas, pero marcó el día anterior, porque obviamente en ese día la paloma ya había encontrado dónde quedarse.

De esta manera todos los lapsos están en perfecta armonía cronológica y concuerdan con los acontecimientos descritos.

 

Esta armonización es posible porque se aumentó el período de 21 días antes del mes sexto, lo cual hace que el fin de los primeros ciento cincuenta días caiga en el tercer día del mes octavo. De otro modo hubiese caído el día veinticuatro del mes octavo y la cuenta no coincidiría.

Solamente este calendario permite armonizar la cronología del relato a la perfección.

Por tanto, la ubicación del período intercalar del año bisiesto es la correcta. No obstante, también podría ubicárselo entre el cuarto y quinto mes, sin que esto afecte la cronología. No obstante, la tradición nos obliga a concluir que la posición del mes intercalar es a mediados de año, antes del sexto mes.

 

Cronología de acontecimientos

Con todos estos datos ahora podemos describir en orden lógico y cronológico los acontecimientos narrados en el relato del diluvio.

 

 Miércoles 1 del primer mes (Etanim, Tisri o Septiembre/Octubre aproximadamente)

Comienza el año seiscientos del calendario de Dios, es el año seiscientos del primer milenio,  año bisiesto, según el calendario divino entregado a Noé.

 

 

Martes 10 del segundo mes (Hesván, finales de Octubre)

Noé y su familia entran en el arca. Esperan siete días completos dentro del arca hasta que empezó la lluvia el día 17.

 

Martes, 17 del segundo mes (Hesván, finales de Octubre o comienzos de Noviembre aproximadamente)

Comienza la lluvia y las fuentes de las profundidades revientan. Es el año seiscientos de la vida de Noé, y al mismo tiempo Noé tiene 600 años cumplidos.

 

Sábado,Tercer mes 26 (Kislev, Diciembre)

Terminan los cuarenta días de lluvia intensa

 

Domingo, tercer mes 27(Kislev o Diciembre-Enero) comienzan a contarse los primeros 150 días

 

Domingo, 17 del séptimo mes (Nisán o Abib, Marzo-Abril) El arca encalla en las montañas de Kardo, el agua continua prevaleciendo y está agitada de gran manera

 

Miércoles, 3 del Octavo mes (Iyar, Ziv, Abril-Mayo) Se calman las aguas porque Dios manda su espíritu, terminan los 150 días, descanso. Comienza la espera de Noé para ver si las aguas se han retirado. Este toma 61  días.

 

Miercoles, 1 del mes 10 (apx Tamuz 1, Julio) Se divisan las cumbres de las montañas y la paloma no regresa, así, al siguiente día, Tamuz 2, Noé sabe que las aguas se han retirado. Ese día comienza la cuenta de los otros ciento cincuenta días hasta que desaparecen las aguas.

 

Jueves, 1 del primer mes del año 601 (Tisri 1, Etanim 1 o Septiembre/Octubre)

Se cumplen los segundos ciento cincuenta días y las aguas han desaparecido. No obstante, todavía no es seguro desembarcar, la tierra está húmeda y Dios manda esperar aún más.

 

Sábado, 27 del segundo mes (Hesván 27), año 601 AN Salen del arca por mandato de Dios el mismo mes que entraron, exactamente un año  y diez días calendario después.

Después de unos cuantos días Noé termina de construir un altar, hace un sacrificio a Dios, se realiza el pacto del arco iris y se empieza a dar la primera ley para la humanidad. (Libro de los Jubileos 6)

 

DESCRIPCIÓN DEL CALENDARIO DIVINO

Día: Comienza a la puesta del sol y termina con la siguiente puesta del sol.

Semana: Siete días, seis laborables y uno de descanso.

Mes: El primer mes Etanim es de 30 días y los siguientes meses siguen la secuencia de dos meses de treinta días y un mes de 31 días. (Enoc cap. 72). 30,30,31,30,30,3130,30,31,30,30,31

Año: Cada año tiene 364 días. Un total de 52 semanas de siete días.

Los meses se enumeran, aunque probablemente los nombres de Etanim para el primer mes, Abib para el séptimo y Ziv para el octavo sean los nombres originales. Los nombres de los meses judíos actuales se originan en Babilonia, lo cual no descarta que también hayan sido los nombres originales de los meses del calendario de Noé.

Año bisiesto: Ocurre 3 veces cada 50 años, dura 385 días, o un total de 55 semanas. Y el ciclo se repite cada cien años y consta de seis períodos. 17,33,50,67,83,100.

Los meses del año bisiesto siguen el siguiente orden: 30, 30, 31, 30, 30, 21, 31,30,30,31,30, 30, 31,que sumados dan 385 días, seis veces cada centuria.

Semana de años: Contiene siete años consecutivos; el último año es sabático, que es cuando se liberan a los esclavos y se perdonan las deudas. (Levítico 25:8; Deuteronomio 15:1)

Jubileo: El último año de las siete semanas de años es un jubileo, es el año cuadragésimo noveno. El Jubileo es un año sabático especial en que la tierra vuelve a sus dueños originales, se perdonan las deudas y se liberan los esclavos. Solamente a la entrada a la tierra prometida el jubileo ocurrió en el quincuagésimo año, porque el año de la entrada fue un año sabático. (Levítico 25:8-13)

Centena: Es un día de hombre. (Isaías 65:20, Génesis 15:13-15), consta de 6 períodos de 16,666667 años. (Sorprendentemente el famoso número 666 es, según el Apocalipsis de Juan, número de hombre)

Comienzo del año: Lo lógico sería concluir que todos los años comienzan en el primer día de la semana. No obstante, en los rollos del mar muerto se descubrió un documento que describe este calendario y muestra el cuarto día de la semana como el primer día del año. Un análisis de la cronología de la semana de la muerte de Cristo, demuestra que el calendario de Noé comienza un Miércoles o el cuarto día de la semana.

Al ser los días del año, invariablemente, múltiplos de siete, el primer día del año siempre es miércoles.

Ajuste: No necesita ajustes.

Semana de hombre: setecientos años. (Enoc I 93:3)

Milenio: Mil años: Es un día divino, consta de diez centurias. (2 Pedro 3:8; Sal 90:4)

Semana creativa: Son siete días de mil años cada uno, siendo el último un milenio sabático. Génesis 1:1-31; 2:1-3; Éxodo 20:11; Hebreos 4:4)

Se entiende que este ciclo de semanas, jubileos, milenios y semanas milenarias se repite indefinidamente y posiblemente progresivamente tanto hacia el pasado como hacia el futuro.

 

Escrito por: Pericusmeus, 11/14/2009, editado en 05/11/2010

 

Lea la parte IV

 

 

 

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